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Ben Hur

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Estrenada el 18 de noviembre  de 1959  en Nueva York   cumple  ahora  cincuenta años  una de las películas más famosas y espectaculares de la historia del cine, la fabulosa Ben Hur, galardonada con once Oscars (récord solo igualado por Titanic décadas después ), dirigida por William Wyler y protagonizada por Charlton Heston, Stephen Boyd, Jack Hawkins, Haya Hararet , Martha Scott, Finlay Currie , Cathy O, Donell,  Frank Thring  y Hugh Griffith.

  Ben Hur se convirtió en la película más taquillera de 1959, en la segunda de toda la década de los cincuenta ( solo superada por Los Diez Mandamientos ), y en la tercera de toda la historia ( tras Lo que el viento se llevó y el citado film de Cecil B. De Mille ).
 
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Muchas historias y anécdotas se han contado de esta historia de los tiempos de Cristo escrita por Lew Wallace , de la carrera de cuádrigas –la escena de acción más impactante del Séptimo Arte– y de su gigantesco éxito comercial. Wyler,( el autor de Cumbres borrascosas(Wuthering heights ) , LA loba (Little foxes ) . Los mejores años de nuestra vida , La heredera o Brigada 21  (Detective Story ) )  además, fue capaz de integrar el drama humano en la epopeya, logrando una historia conmovedora, con secuencias inolvidables como el instante en el que Cristo ofrece agua a Judah Ben Hur ante la mirada de odio de los soldados romanos, o la impresionante escena del interior de las galeras, todo un ejemplo de dinamismo y planificación cinematográfica.

 

El general Lew Wallace ( 1827-1905 ) estudió leyes, participó en la guerra de México, y en 1856 alcanzó un escaño en el Senado . Combatió con el Norte en la guerra de Secesión , fue Gobernador de Nuevo Méjico  y formó parte del Tribunal que juzgó a los asesinos de Lincoln.  Wallace dijo que él escribió Ben-Hur ( publicada en 1890 ) como una manera de resolver sus propias creencias acerca de Dios y de Cristo. De ahí el profundo sentido religioso que impregna la obra. El paralelismo entre Cristo ( a quien nunca vemos el rostro ) y Judah  está perfectamente logrado, desde su primer encuentro antes descrito hasta la crucifixión, cuando es Judah el que auxilia al Hijo de Dios en la cruz .

 

Las diferencias entre la novela y la película no son excesivas aunque las hay . Mesala es un personaje malvado y pérfido, más que en la película .  de hecho sobrevive a la carrera de cuadrigas y contrata a asesinos para matar a Ben-Hur. Además no aparece un personaje trascendental de la novela, Iras, amante de Messala y verdadera antagonista de Esther. Hay muchas otras diferencias pero la historia esencial se mantiene, así como la marcada religiosidad de la obra y la trascendencia otorgada a la carrera de cuadrigas

Pero hay dos historias que merece la pena recordar en este aniversario.

La elección del protagonista

Ben Hur se planeaba desde 1956 con un guión original de Karl Tunberg adaptado de la novela de Lew Wallace, ya filmada en 1925 por Fred Niblo. William Wyler aceptó tras algunas dudas y enseguida comenzó la carrera para elegir al actor protagonista.
 
Como iba a rodarse en Italia se presentó la candidatura de Cesare Danova, un actor entonces emergente, y pronto comenzaron a circular otros candidatos: Marlon Brando, Rock Hudson, Kirk Douglas , Burt Lancaster  y docenas de nombres más o menos conocidos , muchos de los cuales  se sometieron a las pruebas de rigor. El papel era tremendamente codiciado aunque posteriormente algunos fantasearon señalando que lo habían rechazado . El más honesto fue Rock Hudson que años después reconoció su tremendo error al haber rechazado la película ( intervino en su lugar en la interesante pero fallida Adios a las armas, de Charles Vidor ).
 
Herman Citron, el agente de Charlton Heston, logró que el papel de Mesala –el antagonista– le fuera casi reservado a Heston. Pero la elección aún no era firme. Un día de principios de 1958 Cecil B. De Mille, el viejo pionero y maestro, autor de Los Diez Mandamientos, aún en triunfo en todo el mundo, habló con el actor. Le preguntó por Ben Hur. Heston le dijo que tal vez pudiera intervenir dando vida a Mesala. De Mille frunció el ceño y le respondió: "Tú debes ser Ben Hur. Si quieres hablo con Willy Wyler, aunque a los directores nos gusta elegir nosotros mismos a los actores y tal vez se enfade... Pero tú debes ser Ben Hur".

Pocos días después, Wyler llamó al protagonista de Los Diez Mandamientos y le dijo: "Chuck, el papel de Judah Ben Hur es tuyo".

 


Homosexualidad: una leyenda urbana

La grandeza del cine clásico permite que cada espectador viva su propia película y construya su propia interpretación de ella. Esto es lícito y habla bien de la grandeza de una obra y de las posibles perspectivas de cada espectador al contemplarla.  Pero la leyenda urbana y la realidad histórica sobre la relación de Mesala y Ben Hur y la participación de Gore Vidal es la siguiente.

  El guión de Ben Hur estaba ya concluido por Karl Tunberg antes de que  William Wyler se hiciera cargo de la película . Tunber escribió entre otros los guiones de  My Gal Sal (1942), Standing Room Only (1944), Kitty (1945), todos ellos con Paulette Goddard, Because You're Mine (1952), Valley of the Kings (1954), Beau Brummell (1954), The Seventh Sin (1957), Count Your Blessings (1959) y Libel (1959 ).

 

  Wyler no terminaba de sentirse convencido por  el guión de Ben Hur  y decidió llamar a varios guionistas para matizar, corregir y mejorar algunas escenas . Entre aquellos, los escritores Christopher Fry , Maxwell Anderson y Gore Vidal .

Una escena clave era la del reencuentro de los dos viejos amigos tras años de lejanía. Un encuentro, una amistad, que pronto se convertiría en odio mortal. Wyler repasaba la escena sin que le convenciera el guión original.  Se llamó entonces al novelista Gore Vidal, un tanto provocador. El escritor –pese a sus ideas radicales de izquierda – estaba por aquel entonces a sueldo de la Metro Goldwyn Mayer .   Fue Vidal el que propuso un cambio insólito. La raíz de la relación entre los dos amigos se remontaría a su juventud: Mesala se habría sentido entonces atraído por Judah en una pulsión homosexual, y habría sido el rechazo del pretendido amante el que propició la cadena de odio. A partir de esta relación de amante despechado (Judah Ben Hur habría decidido olvidar aquellas aventuras de adolescencia ) se construye la relación amor/odio de la película . Incluso – se dice – Vidal lo comentó con el actor que encarnaba a Mesala, Stephen Boyd, que mostró su acuerdo .
 
A Wyler no le gustó la solución y Gore Vidal fue despedido a los tres o cuatro días de trabajo. Se recurrió entonces al poeta y escritor inglés Christopher Fry, que fue el autor final de la reescritura de esta escena y de muchas otras en el guión original, aunque los créditos solo reconocieron al primitivo Karl Tunberg.

Gore Vidal contaría después que medio guión de Ben Hur era suyo, y que la escena en cuestión se había rodado tal y como el la escribió. Nada de ello es cierto. Charlton Heston anotó un diario exhaustivo de aquel rodaje (Actor,s life )  y registra de manera exacta el día en el que Vidal apareció, la negativa de Wyler y el posterior despido. El propio director corroboraría años después las anotaciones de Heston. 

  Para abundar en las falsedades se tejió la patraña de que Wyler, Vidal y el propio Stephen Boyd acordaron aprobar el trasfondo homosexual pero se lo ocultaron a Heston pensando que se negaría en rotundo . Sin embargo, el protagonista de Ben Hur escribe en su Diario que Vidal presentó su escena con la propuesta de la presunta relación pasada entre Judah y Mesala . Fue interpretada por Heston y Boyd ante el director, pero no funcionó y fue rechazada . A mayor abundamiento Heston recuerda que tal idea ni siquiera era original de Gore Vidal sino que la debió sacar de una broma perpetrada por el gran Laurence Olivier que durante la preparación de un montaje de Otelo, sugirió al parecer que se dejara caer una reprimida atracción homosexual entre Yago y Otelo para dar una nueva visión de la obra .

 

  La compleja relación entre Ben Hur y Mesala no requiere las sofisticadas y morbosas conclusiones que Gore Vidal pretendía . Ambos habían sido muy amigos de niños, Judah incluso había salvado la vida del romano en una ocasión . Pero el conflicto del poder y la opresión , el choque entre la fuerza romana y el espíritu judío fuerzan la ruptura entre los dos viejos amigos. Hay un momento específico que resume el drama . Mesala ofrece a Judah ser colaborador suyo, le pide que hable a su pueblo y le convenza de la inutilidad de enfrentarse a Roma . Y le ofrece garantías y privilegios de noble si decide aceptar la oferta . Judah mira a su amigo con ojos profundos y le musita : “Pero yo soy un judío “ . No puede traicionar a los suyos, a su familia, a su religión . Esa es la clave del enfrentamiento y no las fantasías de Vidal . Por supuesto la riqueza de una obra maestra permite varios puntos de vista sobre una misma realidad . Y la existencia soterrada de una atracción personal en el pasado de Mesala puede ser una visión . Pero de lo que aquí se trata es de describir la vanidad de Gore Vidal que sin mayor escrúpulo se ha querido apoderar del crédito del guión de Ben Hur a la vez que se lamentaba como presunta víctima por haber sido apartado de los reconocimientos oficiales a la escritura de la película .

 

 

Gore Vidal es un curioso novelista .Nacido en 1925, de familia aristocrática, logró la fama con La ciudad y el pilar (1948 )  que relata las preocupaciones de un joven que decide enfrentarse a su homosexualidad. Su mejor obra es sin duda Luliano , el apóstata, 1964, biografía novelada del emperador romano . Ha cultivado con profusión la historia americana ( biografías  sobre Aaron Burr o Abraham Lincoln ) y el ensayo , bien en sus trabajos sobre política americana bien en el libro de memorias : Palimpsesto . En todos ellos fluye su ideología radical a veces rayana en la extrema izquierda o en la más burda agresión . El talento variable pero firme de sus novelas se hunde cuando su mirada se dirige a su país ( al que odia con furia ), los contemporáneos que no piensan como él o el pensamiento conservador . Políticamente coqueteó con el ala liberal del Partido Demócrata e incluso se presentó al Congreso en 1960 sufriendo una inapelable  derrota . Décadas después se hartará de insultar a grandes presidentes como Reagan y no ha tenido empacho en llamar terrorista al gobierno de su nación . No se recuerdan sin embargo escritos de Gore Vidal sobre Stalin , las matanzas de la Revolución Cultural de Mao, el genocidio de Pol Pot o las fechorías de los dictadores iberoamericanos de izquierdas .

      Por encima de las anécdotas, Ben Hur emerge sin duda como una de las obras capitales de la historia del cine . A la altura de Los Diez Mandamientos (DE Mille , 1956 ) , El Cid (Anthony Mann , 1961 )  o El Alamo (John Wayne, 1960 ) , sus reposiciones en los canales de TV de todo el mundo dan fe de su permanente actualidad, de sus valores trascendentes , de esa lucha interior continua en el ser humano de la que puede salir – si se persevera- la propia regeneración . Y todo ello envuelto en un espectáculo épico que alcanza su máxima expresión en la secuencia de las galeras y en la carrera de cuadrigas ( filmada por Yakima Cannut  y Andrew Marton ) pero que brilla porque supone la mejor explosión del drama humano y personal de los protagonistas . 

  Medio siglo de una obra maestra y una óptima oportunidad para recordarla .

 

 

Comentarios

fue unas delas mejores peliculas donde existio la maldad de condenar ala madre de un buen hombre que estas personas se llenaron de lepra pero gracias a lafe que tubieron en dios y jesus se sanaron

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