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Cine y pensamiento conservador

Escrito por barahona611 27-12-2010 en General. Comentarios (0)

 

Las historias convencionales del cine repiten sin cesar la cantinela del cine "comprometido". La prestigiosa revista de pensamiento norteamericana National Review ha publicado un amplio estudio sobre el cine conservador y ha elaborado una lista con las películas más representativas de esta línea.

El conservador entiende –escribe Russell Kirk- que las circunstancias humanas son infinitamente variables, y que cualquier medida política o económica debe decidirse a la luz de las particulares circunstancias de tiempo y lugar. Ésa es la base del realismo político desde tiempos de Aristóteles. El secreto del conservatismo reside en saber en cada tiempo lo que es permanente y lo que es mudable. Ahí reside la esencia del reformismo.

El conservador cree en unas reglas naturales que están por encima de los poderes de los Estados (por ello su naturaleza es de raíz antitotalitaria), cree en el poder del individuo por encima de gregarismos y colectivismos que conducen a la revolución y al caos, defiende el orden y la jerarquía en una organización de hombres libres donde se aprecian las libertades concretas y, por supuesto, hace bandera del esfuerzo, el afán de superación y la excelencia. El héroe suele ser, por tanto, conservador; el antihéroe es, por naturaleza, negativo, salvo que atesore en sí mismo la capacidad de regeneración.

      El pensamiento liberal-conservador contemporáneo ha de preservar la identidad y la complejidad frente al pensamiento único, la corrección política y el intervencionismo controlador. Ha de renovar en el mundo de hoy la lealtad, el respeto a la tradición (la continuidad imprescindible que liga a una generación con otra) y el ansia de excelencia. Sólo sobre una base sólida se puede reformar, mejorar y asimilar el cambio acelerado que, sin duda, caracteriza al mundo tecnificado del siglo XXI.
La cosecha de películas que reflejan y transmiten valores conservadores es rica y amplia, y a menudo sin caer en el sermón, el maniqueísmo o el cine de mensaje, sino siendo fiel a la propia esencia artística .
      Y en cualquier lista encontraríamos nombres gloriosos como John Ford, Cecil B. De Mille,  King Vidor, Alfred Hitchcock, Leo McCarey, Howard Hawks, Henry King, Henry Hathaway, Frank Capra, Charlton Heston, John Wayne, Gary Cooper, Clark Gable, Jeannette MacDonald, James Stewart, Alain Delon , Robert Taylor , Shirley Temple, Ginger Rogers, Bárbara Stanwyck, Ward Bond, Nunnally Johnson, Sam Wood, Walt Disney, Ronald Reagan ...
Y actuales: Clint Eastwood, Arnold Schwarzenegger, Mel Gibson, Sylvester Stallone, Chuck Norris, Tom Selleck, John Milius , Bo Derek , Robert Duvall , Ion Voight .....

 

 

25  películas conservadoras,  25  grandes películas 

 

 

Tres lanceros bengalíes, 1935 de Henry Hathaway

San Francisco , 1936 de W.S.Van Dyke .

La  bandera, 1937 de Julián Duvivier

María Antonieta , 1939 de W.S.Van Dyke

Murieron con las botas puestas (1941) de Raoul Walsh.

Lady Hamilton , 1941 de Alexander Korda

La canción de Bernadette (1943) de Henry King

Las campanas de Santa María (1945) de Leo McCarey

Qué bello es vivir (1946) de Frank Capra

El fugitivo . 1947 de John Ford.

Los inconquistables. 1947 de Cecil B. De Mille

El manantial (1949) de King Vidor

La señora de Fatima , 1952 de Rafael Gil

Cuna de héroes (1955) de John Ford

Los Diez Mandamientos (1956) de Cecil B. De Mille

Ben Hur 1959 de William Wyler

Rio Bravo, 1959 de Howard Hawks

El Álamo (1960) de John Wayne

El Cid (1961) de Anthony Mann

Rocky (1976) de John G. Avildsen.
Carros de fuego
(1981) de Hugh Hudson

El ultimo gran héroe , 1993 de John McTiernan

Juntos para vencer , 1993 de Aarón Norris

La Pasión de Cristo (2003) de Mel Gibson

Master and commander, 2003. Peter Weir

 

Apuntes de pensamiento conservador

Escrito por barahona611 05-10-2010 en General. Comentarios (3)

 

 

 

 

La biografía intelectual de Occidente se inicia seguramente con el gran descubrimiento de Parménides: "Hay un ser específico de las cosas, y es su propio consistir". De este punto se puede generar toda una construcción de filosofía capaz de asumir lo grandes problemas de cada tiempo.

Russell Kirk ("The conservative movement", "Un programa para conservadores") encuentra una serie de derivaciones fundamentales del principio de Parménides. Todas ellas tienen óptima aplicación en el momento actual y constituyen espléndidas plataformas intelectuales para el siglo XXI que ya se inicia:

a- Creencia en que existen unas reglas naturales de inspiración divina, que en ultima instancia rigen la vida humana. Los problemas políticos son en no pocas ocasiones problemas éticos y morales.

b- Aprecio por la variedad y el misterio de la vida en sus múltiples alternativas en contraposición al igualitarismo absurdo de ciertos sistemas radicales.

c- Convicción de que la sociedad civilizada parte del principio de igualdad de oportunidades, pero sobre él requiere la participación, la búsqueda de la excelencia y la valoración del orden y las élites.

d- Fe en la libre iniciativa y desconfianza de las planificaciones sofisticadas (la llamada " arquitectura social") que se introducen de forma subrepticia en la vida y trata de controlar los movimientos más íntimos del ser humano. La proyección vital necesita el programa, pero la naturaleza humana y sus manifestaciones artísticas no pueden encorsetarse en los rígidos límites de una estructura cerrada.

e- El cambio imprescindible para la adecuación de las soluciones a los problemas reales (estar en expresión de Ortega a la " altura de los tiempos") se ejecuta habitualmente mediante la reforma, nunca con la ruptura violenta.

f- Realismo en el enfrentamiento con los problemas políticos, sociales y culturales. La realidad de las cosas es la medida para poder intentar su mejora.

¿Cuantas veces los llamados intelectuales no han seguido estos sabios consejos y se han embarcado en aventuras revolucionarias que han desembocado en catastróficos resultados que tal vez hubiesen podido ser evitados con un mínimo de reflexión y humildad? La recuperación de la misión del intelectual es una de las grandes tareas pendientes para el siglo XXI, y esta pasa por el esfuerzo, el realismo, la tolerancia en el error y la práctica de la excelencia, por muy incorrecto políticamente que pueda sonar a cuantos aún viven anclados en las ajadas visiones del más rancio de los " sesentayochismos".

El secreto del conservatismo reside, en suma, en saber conocer en cada tiempo lo que es permanente y lo que es mudable.

        El compromiso del intelectual - el que lanza al debate las ideas, conceptos y principios que luego servirán al ejecutor de la política concreta - y del artista creador tiene poco que ver con la ganga propagandística que suele acompañar a tales términos (tantas veces desprestigiados en listas de firmas de apoyo a causas insalvables). Es la hora de romper ese falso" compromiso" para apostar por una auténtica misión que de cara al siglo XXI ha de residir en la libertad, la verdad y la esperanza. Y con la libertad la responsabilidad, como escribiera Cervantes en frase certera: "Y he de llevar mi libertad en peso sobre los propios hombros de mi gusto " .

Eugenio D'Ors ("Principios de política de misión") recogía en hermoso lenguaje algunas de estas ideas clave , entre ellas : “ No servir a señor que se pueda morir “ .

 

          El pensamiento político del siglo XXI tiene por fuerza que acercarse a las personas reales , a sus sentimientos humanos y a sus problemas diarios , pero no puede dejar de lado al menos una brizna de poesía sugestiva que combine la técnica con la esperanza, el esfuerzo con el sacrificio.

          No es conveniente perder de vista que en un sistema digno y con ansia de perdurar, lo más importante es el factor humano, algo que debe ser tenido en cuenta por el experto, el técnico o el político profesional que en la soledad y aislamiento teórico de un gabinete dibuja un programa de actuaciones.

La clave estriba en una existencia de un norte y de un criterio (como expresara Jaime Balmes), que sirva como referente moral para las acciones concretas, de lo contrario no existiría más que una mera ética de situación,(característica típica y común del socialismo) que con frecuencia no opera sino como un eufemismo para ocultar la ley del más fuerte . Es la misma idea que dibujan Ortega y Gasset y Julián Marías : detrás de cada filosofía hay una “prefilosofía “ que es necesario conocer y aprehender . Sin proyecto y sin ideas no queda en la acción política más que la ambición descarnada de poder . Los grupos en la oposición quieren el cambio y parecen " revolucionarios e inconformistas", pero cuando se accede al poder, a veces esos grupos se vuelven " conservadores " (nada que ver con la auténtica idea del pensamiento conservador) ya que su principal objetivo es la conservación de ese poder que con tanto esfuerzo y dificultad se ha obtenido.

 

 

La conclusión es clara :  

  responsabilidad individual, búsqueda de la excelencia, programas concretos con soluciones eficaces  , racionales y verosímiles, desprofesionalización de la política, principios de mérito y capacidad, libertad en el marco de los deberes y las responsabilidades de cada cual , protagonismo de la sociedad frente al excesivo poder del Estado , compromiso con la libertad en las relaciones exteriores, apertura a una visión trascendente de la vida que considera que existen unos derechos previos e inalienables de los seres humanos.

  En suma eficacia pero con raíces y valores, solo desde ellos es posible otear el viento favorable y ser auténtico .

   El pensamiento conservador nunca puede ser reaccionario , sino que debe acompasar el progreso enmarcándolo dentro de unos valores permanentes y un concepto de la vida, la sociedad y las organizaciones políticas .

  El pensamiento conservador entronca con el liberalismo clásico en su defensa de la libertad y en la flexibilidad en la creación de modelos políticos pero posee una base sólida anterior a él y no lo fía casi todo al socaire de los tiempos , los mercados o la acción humana .  No hay sistemas perennes sino valores permanentes.

 La renovación es permanente porque la vida es rica, compleja y variada. Solo con raíces sólidas y criterios se puede avanzar en la dirección adecuada . El pensamiento y la acción conservadora tienen ahora un reto formidable en Europa frente a la crisis económica y de valores  ( especialmente en España  ) y en Estados Unidos donde han surgido un puñado de hombres y mujeres emergentes que seguramente serán capaces de construir una alternativa ganadora en las próximas elecciones .

 

Geometría Sentimental . . introduccion a una teoría del amor

Escrito por barahona611 16-08-2010 en General. Comentarios (1)

 

 

 

 

   

   

 

 

“ Y entonces descubrí algo inesperado y acaso aún más interesante ; que puede haber una “ antropología cinematográfica “ , porque el cine es , con métodos propios , con recursos de los que hasta ahora no se había dispuesto , un análisis del hombre , una indagación de la vida humana

 

JULIAN MARIAS  (Discurso de la toma de posesión como académico , de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando . 16, diciembre 1990 )

 

 

    

   Tradicionalmente, la metafísica, tal y como fue concebida por Aristóteles, se identifica con la ontología, es decir, con la ciencia del ser y la teoría del conocimiento; sin embargo, Ortega, sin renunciar a esa visión, incluye un nuevo modo de acercamiento. Para saber a qué atenerse, el hombre necesita una certidumbre radical, en la medida que no la tiene, la busca, porque le es necesaria; de este modo, en certeza expresión de Julián Marías, la metafísica, según la razón vital, sería la búsqueda de la certidumbre  radical acerca de la realidad radical.

 

  1. La metafísica no es una certeza en que se está, sino una certeza a que se llega.
  2. La metafísica ha de justificarse; entre otros casos, ha de dar razón de sí misma.

  Ortega lo describió de forma admirable : “ ¿No merece la pena de que antes de que la metafísica empiece a decirnos lo que es el Universo paremos mientras en este hecho previo, humildísimo, pero irrecusable, de que la metafísica misma no es sino algo que el hombre, usted y yo, hacemos con nuestras vidas y que ésta, en consecuencia, es algo anterior, antepuesto a cuanto la metafísica o cualquier otra ciencia o la religión misma nos vaya a descubrir? “.

 

Julián Marías,  construye en “Antropología metafísica “  una  apasionante interpretación y desarrollo del contenido de una metafísica según la razón vital .Su base y su núcleo seria, obviamente, el análisis de la estructura de la vida humana, la realidad radical de cada persona, de cada uno de nosotros.

La vida humana posee una estructura que descubro analizando mi propia vida; el resultado de ese análisis es una teoría que se puede denominar analítica.

 

Estas estructuras analíticas permiten aprehender la realidad singular de cada vida, y la forma más singular de hacerlos es contándola. Ahora bien, esa estructura analítica (narración de una vida) tiene unos supuestos que no podemos pasa por alto; cuando contamos , por ejemplo, la biografía concreta de un hombre estamos dando por supuesto lo que denominamos hombre , es decir, la serie y el conjunto de elementos previos a cada biografía y con los cuales contamos. A esa zona de realidad es a la que Marías llama estructura empírica.

 

Ahora si nos encontramos en disposición de entender, de manera completa, lo que es el hombre: el conjunto de las estructuras empíricas con que se nos presenta la vida humana.

 

De esta manera tendremos:

Antropología

Sería la ciencia de la estructura empírica, es decir el análisis de lo que el hombre es:

 

-          La realidad de la vida humana.

-          Estructura de la vida humana.

-          Mundanidad y sensibilidad.

-          Instalación corpórea.

-          Condición sexuada.

-          Condición amorosa.

-          Mortalidad humana.

 

Sin olvidar, en ningún momento, que el hombre es una realidad que yo encuentro en el ámbito de mi vida, es decir, como una realidad radicada en la que es evidente la realidad radical: mi vida.

 

Metafísica.

 

Comprendería el estudio de la teoría de la vida humana como realidad radical:

 

-          Experiencia de la realidad circunstancial.

-          Razón vital: masculina y femenina.

-          Sentido de la vida.

-          Azar, imaginación y libertad.

-          Teoría del conocimiento.

-          Felicidad humana.

-          Relación con Díos.

-          Vida perdurable.

 

 

  Centrémonos en uno de los vectores descritos, la geometría sentimental y pongamos en marcha la razón vital para aprehender una auténtica antropología del cine , partiendo de las películas – obras de arte- y utilizando a fondo los instrumentos intelectuales propuestos por Ortega y Gasset y  Julián Marías .

 

 

-GEOMETRÍA SENTIMENTAL .LA CONDICION AMOROSA.

 

 

 

 

 

 

Hoy me he enterado de que Soledad se fue ayer de Madrid para una ausencia de varios días. He tenido, al punto la sensación de que Madrid se quedaba vacío y como exangüe(..)

Ahora noto hasta qué punto mi amor a Soledad irradiaba sobre toda la ciudad y toda mi vida en ella.

José Ortega y Gasset.  

 

     La condición amorosa es uno de los ingredientes básicos de cualquier análisis antropológico. En lo que se refiere al cine, el amor se presenta como uno de los grandes temas de su contenido, tal vez el máximo de ellos.

 

 

 

 

-CONCEPTO DE GEOMETRÍA SENTIMENTAL

El Diccionario de la Real Academia señala tres notas fundamentales tales en la definición del amor; afecto por el cual el ánimo busca el bien verdadero o imaginado, y apetece gozarlo, pasión que atrae un sexo hacia el otro y persona amada.

La condición amorosa hace referencia a la base antropológica, tan fundamental que el amor tiene una persona, tal y como la condición sexuada con la que se une y confunde de manera indefinible.

Sócrates estimula que el amor era la única cosa de la que podía hablar con conocimiento de causa. Platón estimaba que, en su aspiración hacia el objeto amado, el acto de amar es fecundo y engendra belleza.

La aparición del cristianismo supone una compleja profundización en el concepto del amor. Según San Pablo se trata de lo que no desaparecerá nunca, en tanto que San Agustín consideraba que no tiene medida, y para Santo Tomás de Aquino la caridad, como amor cristalizado, hace posible que las virtudes naturales sean plenas.

El análisis del amor llena las páginas de muchos filósofos modernos y contemporáneos; Kant ( tratado sobre el sentimiento de lo bello y lo sublime), Schopenhauer ( dos seres que se aman rompen violentamente con las concepciones sociales), Marx Scheler ( el amor no es arbitrario, sino selectivo), Miguel de Unamuno, Erich Fromm (autor del célebre “Arte de amar”)... 

 

 

 

 

 

 

   El texto de Ortega sobre Soledad  es una narración , casi parece la página azarosa de una novela : “Hoy me he enterado de que Soledad se fue ayer de Madrid “ , es decir, nos encontramos ante un acontecimiento que ha cambiado el curso habitual de la vida personal de quien está narrando los hechos , y sus observaciones nos sumergen de lleno en el análisis antropológico .

  Madrid sigue igual , con sus mismas plazas y calles (...) sin embargo, todo eso parece haberse vacíado de sí mismo y conservar solo so exterior, su careta (..) Los mismos atributos geométricos , topográficos , de Madrid, han perdido toda su vigencia “ .

  En esta descripción asistimos a la presentación circunstancial de las realidades, en este caso la ciudad ; Madrid , aunque sea la misma , circunstancialmente no lo es , porque Soledad se ha marchado y ha dejado vacía , con su marcha , una porción considerable de la realidad concreta .

 

  Las conclusiones son de gran importancia :

 

a-     Yo no soy yo sin la circunstancia , ni ella es tal sin mí . La circunstancia afecta, por tanto, a la realidad estrictamente personal .

b-     Los elementos de la circunstancia pueden resultar unos privilegiados sobre los otros , hasta el punto de cambiar, incluso la relación física del espacio y del tiempo . El centro era la casa de Soledad y la periferia todos aquellos sitios donde Soledad nunca aparecía .

c-      Nuestra visión de la realidad es esencialmente perspectivista . De la mujer concreta , soledad, no depende la realidad Madrid , pero en la narración de mi vida personal sí supone un  ingrediente trascendental .

 

Ortega continúa escribiendo : “La ciudad  donde se que está ahora , ayer indiferente , comienza a adquirir el más sugestivo modelado . Es un esquema cuyas líneas  comenzasen a palpitar(...)  todo, en fin,  parece trastocar su ordenación e irse articulando en el sentido y bajo el influjo del nuevo centro geométrico de atracción sentimental

   El amor no supone la fusión de dos personas ; cada una continua  siendo quien es, lo que se produce , en expresión de Marías , es una “ comunicación de las circunstancias “, o , lo que es lo mismo , “ el enamoramiento consiste en que la persona de la cual estoy enamorado se convierte en mi proyecto “. En definitiva : mi proyecto la incluye .

    La geometría sentimental , por tanto, se ocupa de la condición amorosa, integrándola en una visión perspectivista y circunstancial , como si se tratara de la descripción figurativa y geométrica de nuestros centros vitales y personales cuando entran en relación con los de otro . ¿Qué sucedería si ese proyecto, de repente, desapareciera ¿

 

   La metafísica y la religión han dado vueltas y respuestas sobre estos interrogantes radicales . El cine también ha exprimido a fondo las inmensas posibilidades de aproximación al núcleo amoroso de la condición humana

 

 

 

 

 

 

 

Julián Marías y Estados Unidos

Escrito por barahona611 16-08-2010 en General. Comentarios (2)

 

 

Por Fernando Alonso Barahona

“Se cae en la cuenta de que, a pesar de las innumerables variaciones, son muchos los elementos que permanecen, que siguen siendo verdad a lo largo de muchos decenios. Mi primer libro sobre los Estados Unidos, «Los Estados Unidos en escorzo», se publicó en 1956, con visiones que databan de 1951; el segundo, «Análisis de los Estados Unidos», es de 1968; se publicaron juntos en inglés con el título «Los Estados Unidos en los cincuenta y los sesenta»; el efecto era bastante dramático: los cambios eran muchos, pero casi todo lo del primero seguía siendo real. Ahora, la mayor parte de los dos tiene actualidad, a pesar de tantas novedades. Lo mismo podría decir de mi vieja «Imagen de la India», que ahora aparece en hindi y podrá ser leída en la principal lengua del inmenso país. JULIAN MARIAS (1998 ).

Julian Marías (junio 1914- diciembre 2005) uno de los más insignes intelectuales españoles del siglo XX, estudió Filosofía en la Universidad de Madrid de los años treinta y su trato con Unamuno, García Morente (quien una vez ordenado sacerdote oficiaría la boda del filósofo en 1941), Zubiri y sobre todo Ortega y Gasset marcaron su camino en la aventura del pensamiento.

Lo difíciles años cuarenta tensaron su capacidad, pero Marías nunca se arredró, su lema era valeroso: "que por mí no quede", y el panorama intelectual español, lejos de ser un erial, se enriqueció con el regreso del maestro Ortega y Gasset y los primeros libros de Julián Marías, entre ellos algunos tan emblemáticos como Historia de la Filosofía o Introducción a la Filosofía. Los medios oficiales le olvidaron, pero él se refugió en su vida privada y no renunció a las libertades personales, escribió en periódicos (ABC) y revistas, impartió clases en Estados Unidos y en 1964 fue nombrado miembro de la Real Academia Española.

De insobornable independencia, hombre culto y capaz de escribir sobre cine (inolvidables sus artículos en La Gaceta Ilustrada y ABC), de literatura, historia y sobre todo de pensamiento (a él se debe la recuperación del padre Gratry, la teoría de las generaciones o visiones inteligentes de Estados Unidos y Argentina, dos países a los que amó intensamente).

Como filósofo continuó el pensamiento de Ortega y Gasset igual que un discípulo corona la obra del maestro. La razón vital adquirió en Marías el sistema y la ordenación que Ortega y Gasset intuyó pero dejó incompleta. La famosa Aurora de la razón vital tantas veces prometida por Ortega y Gasset tuvo su presencia en varios libros de Marías: “Ortega , circunstancia y vocación”, “Ortega, las trayectorias”  y – sobre todo – su obra magna, “Antropología metafísica”, uno de los mejores legados filosóficos del siglo XX. 

Liberal en su pensamiento y en su talante, moderado pero firme en sus convicciones, Marías huyó siempre de la vida pública y vivió no de prebendas sino de su raciocinio, de su mente privilegiada, de su capacidad para hacernos entender la vida, esa realidad radical que soy yo – cada uno de nosotros – y su circunstancia.

Como continuador de la orteguiana razón histórica, Marías nos regaló “España inteligible”, su otra gran obra maestra, una interpretación lúcida de España (“Razón histórica de las Españas “ se subtitulaba el libro), una obra imprescindible en un tiempo como el actual cuando algunos parecen no comprender España.

De especial interés es su libro “Los Estados Unidos en escorzo “  (El Alción. Revista de Occidente, 1952 ) que recoge cuarenta y ocho espléndidos artículos sobre la vida norteamericana vista a través de los ojos de un español cosmopolita y con vocación de universalidad. El libro, además, también fue publicado en los Estados Unidos: “America in the fifties and the sixties: Julian Marías on the United States” (Pennsylvania State University Press, 1972).  El libro nace – relata su autor – de una experiencia personal: “tres estancias en los Estados Unidos, en el Este y en el Oeste, la primera de un año, la segunda y la tercera de un semestre cada una (…) estas páginas son la historia de mi amistad con los Estados Unidos“.


Un ensayo de vida nueva que supone una ventana abierta al conocimiento de máximo interés, sobre todo en una circunstancia como la española tan dada al antiamericanismo (aunque a menudo sea de salón). Falta todavía por desgranar en su totalidad algunas de las muchas y agudas observaciones de Marías, casi tan actuales a la altura de nuestros días, como en la fecha en la que fueron escritas.

José Ortega y Gasset en Estados Unidos

Escrito por barahona611 12-08-2010 en General. Comentarios (0)

Por Fernando Alonso Barahona

En el mes de Julio de 1949 el filósofo español José Ortega y Gasset fue invitado a la conmemoración del bicentenario de Goethe que se iba a celebrar en Aspen (Colorado). Ortega, admirado en Alemania y Argentina, viajero de Europa, emprendía su primer y a la postre único viaje a los Estados Unidos, en plena posguerra, cuando la nación americana se había convertido ya de forma indudable en la gran superpotencia del mundo occidental.

El corresponsal de ABC, José María Massip, resumió la breve pero fecunda estancia del autor de “La rebelión de las masas“ en Aspen: “Expuso ampliamente sus ideas para un Instituto Internacional de Humanidades y encontró una gran acogida.

Pensaba que un Instituto de este tipo, en gran escala, y apoyado en el máximo prestigio y rigor intelectual, compensaría hasta cierto punto el desequilibrio creado por el tecnicismo americano y la mística materialista del comunismo. Podría haber vuelto a Estados Unidos cuando quisiera y habría encontrado aquí toda clase de apoyos y el dinero necesario para llevar adelante su vasto proyecto“.

“La rebelión de las masas“ había sido traducida en 1932 y publicada en Estados Unidos, fue reeditada en 1950 y 1951 en ediciones populares que vendieron millones de ejemplares. También había tenido gran difusión “Misión de la universidad “, traducida  por la Universidad de Princeton y publicada en 1944. La fuerte personalidad, el carisma y la elegancia de Ortega cautivaron a los universitarios e intelectuales americanos, y el filósofo español salió con una idea renovada de aquella realidad que por primera vez se extendía ante sus ojos. “Pase lo que pase en Europa – escribió Ortega – la cultura occidental tiene asegurada aquí, en Estados Unidos, su continuidad “. “Esto – añadió – no es una superestructura civilizada colocada sobre un pueblo elemental, sino un conjunto orgánico de gran trascendencia “.

Ortiga impartió dos conferencias, el primer día abriendo la sesión que luego cerró Alberto Schweitzer, (en la segunda sesión fue al revés). A Ortega le presentó Robert Hutchins y la intervención iba siendo traducida nada menos que por Thornton Wilder. Los temas fueron: ”Sobre un Goethe bicentenario“ y “Goethe sin Weimar“. El auditorio estuvo compuesto de casi dos mil personas, universitarios,  intelectuales y estudiosos de la cultura. En una carta escrita a su hijo, el médico Miguel Ortega, fechada el 22 de julio de 1949, resume: “Todo ha ido inesperadamente muy por encima de lo que cabía esperar“.

En Aspen, además, Ortega conoció a Gary Cooper que veraneaba en un hotel de las Rocosas. El filósofo y el actor compartieron largas horas de conversación sentados en la terraza del hotel. Ortega le pidió a Gary Cooper una de sus camisas de “hombre feliz”, para contradecir la fábula que señalaba que los hombres felices no tenían camisa.  Días después, cuando Ortega estaba alojado en el Hotel Plaza de Nueva York, recibió una camisa vaquera del actor, y una nota donde le pedía que le enviase- a su vez – una camisa suya, de hombre también feliz en la vida intelectual.

Ortega entró en contacto con la Fundación Rockefeller y el mecenas y millonario Walter Paepcke, promotor  entre otros, del Instituto Tecnológico de Illinois. El mediador era Jaime Benítez, rector de la Universidad de Puerto Rico. Durante los dos años siguientes continuaron las gestiones de las que quedan notas y documentos en los archivos del “Aspen Institute for Humanistic Studies”, pero no pudo fructificar.  Quedaron – al menos – varios artículos de Ortega publicados a partir de agosto de 1949 en diversos medios intelectuales americanos y diversos proyectos inconclusos como la participación del filósofo en la prestigiosa revista “National Review “ que se hubiera materializado pero que quedo cercenada tras la muerte de Ortega en Madrid  en octubre de 1955.

Como en muchas otras facetas, la obra inconclusa de Ortega fue continuada por Julián Marías que a partir de 1951 pasó largas temporadas impartiendo muchos cursos orteguianos en Estados Unidos. La razón vital estaba ya inexorablemente en marcha.